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TRATAMIENTO Y PRONÓSTICO
Existen cuatro tipos de tratamientos para el cáncer de vejiga
que son:
Cirugía: consiste en extraer,
a partir de una intervención quirúrgica, el cáncer
de la vejiga. Se pueden utilizar varios métodos:
- Resección transuretral: se
emplea un citoscopio insertado en la vejiga a través de la
uretra. En el extremo irá incorporado un sistema que permita
cortar el tumor y retirarlo. También puede llevar un sistema
con electricidad de alta energía que queme el cáncer.
- Cistectomía segmentada: se
extrae la parte de la vejiga donde se encuentra el cáncer.
Se utiliza cuando el cáncer se encuentra limitado a una zona
de la vejiga.
- Cistectomía: extirpación
de la vejiga.
- Cistectomía radical: se extrae
la vejiga y el tejido que la rodea. En mujeres se extirpa el útero,
los ovarios, las trompas de Falopio, parte de la vagina y la uretra.
En los hombres, la próstata y las glándulas que producen
los fluidos que componen el semen y, a veces, se extirpa también
la uretra. Los ganglios linfáticos pélvicos también
pueden extirparse.
- Derivación urinaria: intervención
que consiste en construir una salida distinta para la orina, sin
pasar por la vejiga. Así se eliminan los síntomas
cuando el tumor se ha diseminado. Se utilizan algunos segmentos
del intestino para construir una nueva "vejiga" donde
se acumulará la orina y que será expulsada por la
uretra.
No siempre se puede realizar la derivación urinaria y para
aquellos casos en los que se extirpa la vejiga, se deberá
reconstruir un camino para dar salida a la orina y abocarla a través
de un orificio o estoma al exterior. La orina será recogida
en una bolsa que va pegada a la piel con un adhesivo.
Radioterapia: emplea radiaciones
X de alta energía para destruir las células cancerosas.
Se utiliza un aparato llamado acelerador lineal que envía
los rayos sólo a la zona afectada. Se pueden emplear materiales
que producen radiación a través de tubos plásticos
delgados aplicados al área donde se encuentran las células
cancerosas.
Quimioterapia: consiste en el empleo
de medicamentos para destruir las células cancerosas. Estos
fármacos pueden administrarse por varias vías, oral,
intravenosa, intramuscular, etc. La quimioterapia puede utilizarse
después de la intervención quirúrgica para
asegurar la eliminación total de las células cancerosas.
Terapia biológica: se emplean
materiales producidos por el cuerpo o fabricados en una laboratorio
para aumentar, dirigir o restablecer las defensas naturales del
cuerpo contra la enfermedad. Este tratamiento puede introducirse
mediante un tubo colocado en la uretra.
Terapia fotodinámica: consiste
en el empleo de luz y medicamentos especiales para destruir las
células cancerosas. El medicamento hace que las células
cancerosas sean más sensibles a la luz, que es especial para
iluminar la vejiga. Este tratamiento se emplea en las etapas iniciales
del cáncer.
PRONÓSTICOS
Más de un 70% de los tumores superficiales suelen dar recidivas
locales en los cinco primeros años. Tan sólo hay un
20% de éstos que derivan a un cáncer invasor.
El pronóstico depende del estadio siendo peor en aquellos
tumores en los que hay afectación ganglionar o metástasis
a distancia. El índice de supervivencia a cinco años,
en estos casos, oscila entre el 10-20%.
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