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DETECCIÓN Y SÍNTOMAS
En las primeras etapas del cáncer de próstata no
suelen darse muchos síntomas.
Los síntomas más frecuentes
son:
- Necesidad de orinar frecuentemente y, sobre todo, por la noche.
- Dificultad para comenzar la micción o detenerla.
- Incapacidad para orinar.
- Interrupción del flujo de orina o débil.
- Micción dolorosa o sensación de quemazón.
- Dificultad para tener una erección.
- Eyaculación dolorosa.
- Sangre en orina o semen.
- Dolor frecuente o sensación de tensión en la parte
inferior del abdomen, en caderas o en la parte superior de los muslos.
Cualquiera de estos síntomas pueden presentarse cuando existe
cáncer pero también con cualquier otro problema menos
serio. Por lo que no debe cundir el pánico si se presentan,
pero es conveniente consultar con su médico.
El cáncer de próstata crece muy lentamente, por esto
no varía mucho el índice de supervivencia si se detecta
muy pronto y se pone tratamiento o si se hace más tarde,
siempre que el tumor no se haya propagado más allá
de esta glándula.
No está muy claro que el tratamiento en las primeras etapas
del cáncer, ayude a todos los hombres a vivir más.
Además estos tratamientos contra este cáncer pueden
afectar a la calidad de vida del hombre.
Lo que se ha observado es que la tasa de mortalidad ha disminuido
desde que se generalizaron las pruebas de detección temprana
del cáncer. Pero no se ha comprobado realmente que sea por
esa relación con el diagnóstico precoz.
Determinación en sangre de la PSA o antígeno prostático
específico
Los especialistas no se ponen de acuerdo sobre la utilidad del diagnóstico
precoz de los cánceres de próstata. La Sociedad Americana
del Cáncer sostiene que los hombres, a partir de los 50 años,
deberían realizarse anualmente un tacto rectal y una analítica
de sangre para detectar un antígeno prostático específico
(PSA).
Según los estudios realizados, no está demostrado
en ningún caso que el chequeo rutinario sirva para un diagnóstico
precoz.
La determinación de la PSA puede dar muchos falsos
positivos (parece que hay una enfermedad pero no la hay realmente)
con lo que se realizarían muchas biopsias de la glándula
innecesarias, aumentando con ello la ansiedad del paciente.
Se han realizado trabajos de investigación para estudiar
la eficacia de los tratamientos. Después de revisar un gran
número de prostatectomías en estos trabajos se ha
llegado a la conclusión de que en un elevado porcentaje de
las operaciones realizadas, el resultado del tratamiento hubiera
sido igual si no se hubiese hecho la operación.
Se debe tener especial cuidado con los grupos de alto riesgo, hombres
de raza negra, edad elevada, etc.
Las cifras del análisis para determinar la PSA se expresan
en nanogramos por mililitros. Por lo general, resultados por debajo
de 4ng/ml se consideran normales. Entre 4 y 10ng/ml, son resultados
dudosos. Aquellos que están por encima de 10ng/ml se consideran
resultados altos y con mayor probabilidad de presentar un cáncer
de próstata.
Estos resultados, sólo dan idea de la probabilidad de tener
cáncer de próstata pero no la seguridad de ello. Algunas
enfermedades, como la prostatitis (inflamación de próstata)
o la hiperplasia benigna (agrandamiento no canceroso) pueden dar
falsos positivos.
Según sea el resultado de la analítica y del tacto
rectal, se aconsejará realizar una biopsia de la glándula
para confirmar el diagnóstico.
La determinación de la PSA ayuda a conocer, en aquellos hombres
que ya han sido diagnosticados de cáncer a través
de biopsia, el pronóstico de la enfermedad.
Los hombres con una PSA muy elevada, tienen muchas posibilidades
de que el cáncer se haya propagado más allá
de la glándula prostática y el índice de supervivencia
sea menor.
Tacto rectal
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que los hombres
de 50 años o más, y que tengan una esperanza de vida
de más de 10 años, se realicen un tacto rectal anualmente.
El tacto rectal consiste en que el médico introduce un dedo
cubierto con un guante lubricado en el recto del paciente para detectar
cualquier anormalidad o bulto que pudiera ser un cáncer.
La próstata está situada cerca del recto y generalmente
los tumores comienzan por las zonas que pueden palparse.
La prueba dura poco tiempo y, aunque es incómoda, no es dolorosa.
Ecografía transrectal
Utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la próstata
en un monitor. Con esta prueba puede visualizarse cualquier alteración.
Es muy útil para aquellos tipos de tumores que se presentan
en zonas que no pueden palparse.
Esta técnica dura unos 10-20 minutos, no es dolorosa aunque
es incómoda.
Se recomienda su uso cuando se ha visto alguna anomalía con
las anteriores pruebas, para detectar dónde se localiza el
tumor exactamente y guiar así la aguja para la biopsia.
Una biopsia es un procedimiento quirúrgico en donde
se toman muestras de tejidos para analizarlos al microscopio. Se
toman varias muestras de diferentes zonas de la próstata
para tener una visión representativa. Es el método
principal para confirmar el diagnóstico de cáncer.
Si se detecta el cáncer a partir de una biopsia, se tiene
que establecer la etapa en la que se encuentra.
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