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SÍNTOMAS
El cáncer de piel no melanoma puede tener el aspecto de
diversas marcas en la piel.
Los carcinomas de células basales aparecen en forma de áreas
de color rojo, planas o escamosas, o de pequeñas áreas
cerosas, brillantes y translúcidas al relieve que pueden
sangrar. Puede haber algún vaso sanguíneo irregular
visible, o mostrar áreas de color azul, café o negro.
Los carcinomas de células escamosas pueden tener forma de
protuberancias crecientes, de superficie áspera, o planos
como manchas rojizas de la piel que crecen lentamente.
El melanoma puede aparecer como un cambio en aquellas manchas
de la piel. Cualquier llaga, protuberancia, marca, etc. que
sea sospechosa pudiera ser un melanoma. La piel puede volverse áspera
o escamosa o puede sangrar o exudar.
Se puede dar un melanoma a partir de un lunar, que cambie
de aspecto, o textura. Por lo general, un lunar es una mancha de
color uniforme, de color café, canela o negro en la piel.
Tienen menos de seis milímetros de diámetro y puede
estar presente desde el nacimiento o puede aparecer en la infancia
o juventud.
La mayoría de las personas tienen lunares que son benignos.
Es importante reconocer sus cambios.
La regla del ABCD puede ayudar a reconocer las características
de un melanoma:
Asimetría: la mitad del lunar
no se corresponde con la otra mitad.
Bordes irregulares: los bordes del
lunar son desiguales.
Color: el color del lunar no es uniforme,
sus tonalidades varían desde un marrón a un rojo,
o azul.
Diámetro: el lunar tiene más
de 6 milímetros de ancho.
Aunque esta regla es útil para la mayoría de los melanomas,
no todos se ajustan a estas características.
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