| DIAGNÓSTICO En
la actualidad, la mejor lucha actual contra el cáncer de mama es una detección
temprana del tumor pues aumentarán las posibilidades de éxito del
tratamiento. La autoexploración sistemática permite
detectar tumores más pequeños que los que pueda detectar el médico
o la enfermera pues la mujer estará familiarizada con sus senos y podrá
detectar cualquier pequeño cambio. En las revisiones ginecológicas,
el médico comprueba que no exista ninguna irregularidad en las mamas, también
que no haya ninguna inflamación de los ganglios linfáticos axilares.
La autoexploración debe realizarse después de la menstruación,
las mujeres menopáusicas deberán asociarla a un día del mes,
pues conviene que se realice siempre en estados similares. La mujer
debe estar tranquila y realizarla en el lugar que crea más adecuado. A
algunas mujeres les parecerá más cómodo realizarla en el
momento de la ducha, sin embargo, a otras, pueden preferir hacerla al acostarse.
La manera más adecuada, para observar los cambios en las mamas, es
situarse delante de un espejo, con los brazos caídos a ambos lados del
cuerpo. Tendrá que observar la simetría de las mamas, el aspecto
de la piel, el perfil, etc. Hay que buscar zonas enrojecidas, bultos
u hoyuelos. El aspecto no debe recordar la piel de naranja. Los pezones y areolas
no deben estar retraídos o hundidos. Una vez hecho lo anterior,
tiene que repetir la operación pero con los brazos elevados sobre el cuello.
Los senos deberán elevarse de la misma manera y, en esa posición,
comprobar que no hay ningún bulto u hoyuelo. La palpación
puede realizarse una vez enjabonada, en la ducha, o tumbada en la cama con una
almohada debajo del hombro correspondiente al seno que se vaya a examinar. Conviene
repetirla en distintas posturas: tumbada y de pie. Se debe utilizar la mano
contraria a la mama que va a palparse. La presión será la suficiente
como para reconocer bien el seno. Se pueden realizar varios movimientos
para la exploración: 1) Con la yema de tres dedos hay que ir realizando
movimientos circulares desde la parte más externa de la mama hacia el pezón,
a modo de espiral. 2) Otro movimiento que se puede realizar con los dedos
es en forma de eses, ir recorriendo el seno de un lado al otro. 3) El
tercer movimiento es radial, comenzando desde el pezón hacia fuera.
Conviene ser muy cuidadosa en la zona del cuadrante superior externo, pues
están cercanos los ganglios axilares, y es ahí donde se detectan
el mayor número de tumores. Hay que comprimir un poco el pezón
y comprobar si se produce alguna secreción (avise al médico si esto
es así, intente identificar el color de la secreción).
Una vez explorada la mama, hay que realizar la exploración de la axila
para intentar descubrir la existencia de bultos en esta zona. El examen
se deberá realizar en las dos mamas y axilas. *
GRÁFICO INTERACTIVO: Véalo en imágens
Mamografía
Las mujeres con factores de riesgo deben realizarse una mamografía y un
examen clínico anual a partir de los 40 años. Las mujeres
que no tienen factores de riesgo conocidos deben realizarse una mamografía
cada dos años, a partir de los 40 años, y anualmente, a partir de
los 50 años. La mamografía es una exploración que
utiliza los rayos X de baja potencia para localizar zonas anormales en la mama.
Esta técnica consiste en colocar la mama entre dos placas y presionarla
durante unos segundos mientras se realizan las radiografías. No
hay ningún peligro por las radiaciones de esta técnica, ya que son
de baja potencia. Es una de las mejores técnicas para detectar
el cáncer de mama en sus primeras fases. La mamografía
realizada a intervalos de 1 a 2 años, reduce las muertes por esta enfermedad
de un 25% a un 35% en las mujeres de 50 años o más que no presentan
síntomas. Para confirmar el diagnóstico, en los casos positivos,
hay que realizar una biopsia tras la mamografía. Ecografía
Es una técnica secundaria en el diagnóstico de cáncer de
mama. Se emplean ultrasonidos que son convertidos en imágenes.
Su utilidad se encuentra en que con ella se pueden diferenciar los tumores formados
por líquido (quistes) de las masas sólidas. La importancia
de detectar esa diferencia es mucha pues los quistes no suelen necesitar un tratamiento
si no hay otros síntomas, mientras que las masas sólidas precisan
de una biopsia. Resonancia magnética
nuclear(RMN) Esta técnica emplea los campos magnéticos
y los espectros emitidos por el fósforo en los tejidos corporales y los
convierte en imagen. Con ella se puede observar la vascularización del
tumor. (*Véalo
en imágenes) La
tomografía axial computadorizada (TAC) Consiste en una técnica
de rayos X, utiliza un haz giratorio, con la que se visualiza distintas áreas
del cuerpo desde diferentes ángulos. La
tomografía por emisión de positrones (PET) Consiste
en inyectar un radio fármaco combinado con glucosa que será captado
por las células cancerosas, de existir un cáncer, pues éstas
consumen más glucosa. El radio fármaco hará que se localicen
las zonas donde se encuentre el tumor. Termografía
Es una técnica que registra las diferencias de temperatura. No se suele
utilizar con mucha frecuencia. De todas las técnicas anteriores, las
más empleadas son la mamografía y la ecografía. Si existe
alguna duda, que no se solucione con estas dos, se emplea las otras. Ninguna es
mejor que la otra sino que con cada una se ve la zona corporal de una manera diferente.
Biopsia Una vez detectado el tumor mediante
una o varias de las técnicas mencionadas, se debe realizar una biopsia
para confirmar el diagnóstico. Hay varios tipos de biopsias según
la técnica que se emplee: Biopsia aspirativa con aguja
fina (PAAF): consiste en introducir una aguja hasta la zona del tumor,
mientras el médico palpa la masa. Si la masa no puede palparse, se puede
realizar esta técnica con ayuda de la ecografía para situar la aguja
en el sitio exacto donde se encuentre la masa. Después se extraerá
el líquido con la aguja. Si el líquido es claro, lo más
probable es que sea un quiste benigno, aunque también puede ser que el
líquido sea turbio o con sangre y que el tumor sea benigno. Si la masa
es sólida, se extraen pequeños fragmentos del tejido. El análisis
microscópico de esta muestra (tanto del líquido como del tejido)
es el que determinará si es benigno o canceroso. En ocasiones,
el resultado puede no ser satisfactorio para el médico, por lo que se solicita
otro tipo de biopsia o se realiza un seguimiento de la paciente. Biopsia quirúrgica:
en ocasiones se empleará la cirugía para extirpar parte o la totalidad
de la masa en el quirófano para su posterior examen microscópico.
Cuando se extirpa una parte del tejido, se denomina biopsia por incisión.
Ésta suele realizarse en tumores muy grandes. La biopsia
excisional es aquella en la que se extirpa todo el tumor o área
sospechosa, el margen circundante al tumor aunque tenga apariencia normal.
Biopsia radio quirúrgica o biopsia por localización mamográfica:
se utiliza cuando la masa no puede palparse y se visualiza a través de
la mamografía. La técnica consiste en localizar el tumor a través
de varias mamografías e introducir una aguja en la zona exacta donde se
encuentra la masa en la mama. Puede dejarse una marca mediante la aguja con carbón
activado o bien se deja un fino alambre que servirá posteriormente de guía
al cirujano. Se habla de biopsias en uno o dos tiempos,
dependiendo si se realiza el tratamiento quirúrgico en el mismo momento
de la biopsia o si se espera el resultado completo del análisis microscópico,
y unos días después de la biopsia, se realiza la extirpación
tumoral y la resección mamaria. La ventaja de la biopsia en
un tiempo es que sólo se realizará una intervención quirúrgica
pero, la desventaja, es que la mujer, en el momento de entrar al quirófano,
no sabe si tiene cáncer y si va a salir con una mastectomía, por
lo que la tensión nerviosa es muy fuerte. Con la biopsia en
dos tiempos, la paciente tiene más tiempo para asumir su situación,
ir más tranquila a realizarse la biopsia y poder consultar a su médico
todas las dudas que tenga antes de realizarle la intervención.
Una vez extraído el tejido mediante la biopsia, el patólogo examinará
la muestra y determinará el estadio del tumor, así como su capacidad
para extenderse con rapidez. El tiempo de espera para el resultado
de la biopsia varía en función de si se realiza en un tiempo o en
dos. Si es en un tiempo, el tejido extraído se congela, se lamina y se
observa al microscopio. El resultado tardará unos 15-20 minutos. Si se
hace en dos tiempos, el resultado tardará de siete a 10 días.
Los cánceres constituidos por células más primitivas (no
diferenciadas) o aquellos que presentan un gran número de células
dividiéndose suelen ser más graves. Habrá que realizar también
una exploración completa para determinar si cualquier otra parte del cuerpo
está afectada. Las pruebas que se harán son:
Radiografías del tórax para descartar una afectación
pulmonar. Análisis de sangre para evaluar la función hepática
y determinar si la enfermedad se ha extendido. Radiografía
ósea seriada que consiste en una serie de radiografías
de los huesos de todo el cuerpo. Esta prueba es útil para descartar metástasis
ósea y para, posteriormente al tratamiento, realizar el seguimiento de
la mujer comparando el estado inicial con el posterior.
Receptores de estrógenos y progesterona:
a través de la biopsia del tejido tumoral, se analizarán si las
células presentan estos receptores, que son moléculas que reconocen
a las hormonas (estrógenos y progesterona). Tanto las células sanas
como las del tumor pueden tener estos receptores. Aquellos tumores que contienen
estos receptores se denominan ER-positivos y PR-positivos y tienen mejor pronóstico
que los negativos, así como mayores probabilidades de responder a la terapia
hormonal. Prueba de HER/2nu: otra sustancia
que hay que examinar, durante la biopsia, es la cantidad de la proteína
HER/2nu, una proteína promotora del crecimiento celular, y los genes responsables
de la producción de más o menos cantidad de esa proteína.
La presencia elevada de la proteína o de los genes, indica un
peor pronóstico del cáncer pues tienden a crecer y a propagarse
más rápidamente. Este oncogen se da en el 18% de todos los casos.
Una vez conocida la presencia de éstas proteínas, puede administrarse
un medicamento llamado Herceptina que evita que la proteína HER/2nu estimule
el crecimiento de las células cancerosas. Otras
pruebas: otra prueba que se puede utilizar y que va a indicar las
posibilidades de reincidencia del cáncer, es la determinación de
la proteína BAG1, que, cuando está elevada, indica que esa paciente
tiene más posibilidades de vivir más años sin volver a padecer
la enfermedad. Aunque existen más pruebas para detectar otro tipo
de marcadores (semejantes al HER/2nu o al PR y ER), las que se realizan con más
frecuencia son las mencionadas anteriormente porque son las más útiles
ya que orientan sobre el tipo de tratamiento más adecuado y porque existe
un tratamiento para ello.
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