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TIPOS DE CÁNCER DE MAMA
La mayoría de los tumores que se producen en la mama son
benignos, no cancerosos, y son debidos a formaciones fibroquísticas
en ella.
El quiste es como una bolsa llena de líquido y la fibrosis
es un desarrollo anormal del tejido conjuntivo. La fibrosis no aumenta
el riesgo de desarrollar un tumor y no requiere de un tratamiento
especial. Los quistes, si son grandes, pueden resultar dolorosos.
La eliminación del líquido con una punción
suele hacer desaparecer el dolor. La presencia de uno o más
quistes no favorece la aparición de tumores malignos.
Los tumores benignos están relacionados, la gran mayoría,
con factores genéticos. Los síntomas que producen
son dolor e inflamación pero, ni se diseminan al resto del
organismo ni son peligrosos.
Dentro de los tumores malignos, existen varios tipos en función
del lugar de la mama donde se produzca el crecimiento anormal de
las células y según su estadio.
Los tumores pueden ser localizados o haberse extendido, a través
de los vasos sanguíneos o mediante los vasos linfáticos,
y haber dado lugar a metástasis, es decir, a un cáncer
en un órgano distante al originario.
De todos los casos de cáncer de mama, sólo el 7% de
ellos presentan metástasis de inicio.
Los tipos de cáncer de mama se clasifican
en:
El carcinoma ductal in situ se origina
en las células de las paredes de los conductos mamarios.
Es un cáncer muy localizado, que no se ha extendido a otras
zonas. Por este motivo, puede extirparse fácilmente. La cifra
de curación en las mujeres que presentan este tipo de cáncer
ronda el 100%. Este tipo de tumor se puede detectar a través
de una mamografía.
El carcinoma ductal infiltrante
(o invasivo) es el que se inicia en el conducto mamario pero logra
atravesarlo y pasa al tejido adiposo de la mama y luego puede extenderse
a otras partes del cuerpo. Es el más frecuente de los carcinomas
de mama, se da en el 80% de los casos.
El carcinoma lobular in situ se
origina en las glándulas mamarias (o lóbulos) y, aunque
no es un cáncer verdadero, aumenta el riesgo de que la mujer
pueda desarrollar un cáncer en el futuro. Se suele dar antes
de la menopausia. Una vez que es detectado, es importante que la
mujer se realice una mamografía de control al año
y varios exámenes clínicos para vigilar el posible
desarrollo de cáncer.
El carcinoma lobular infiltrante
(o invasivo) comienza en las glándulas mamarias pero se puede
extender y destruir otros tejidos del cuerpo. Entre el 10% y el
15% de los tumores de mama son de este tipo. Este carcinoma es más
difícil detectarlo a través de una mamografía.
El carcinoma inflamatorio del seno
es un cáncer poco común, tan sólo se presenta
en un 1% del total de los tumores cancerosos de la mama. Es agresivo
y de crecimiento rápido. Hace enrojecer la piel del seno
y aumentar su temperatura. La apariencia de la piel se vuelve gruesa
y ahuecada, como la de una naranja y pueden aparecer arrugas y protuberancias
en ella. Estos síntomas son debidos al bloqueo que producen
las células cancerosas sobre los vasos linfáticos.
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